BODEGAS EMILIO MORO INTERPONE UNA DEMANDA POR INFRACCIÓN MARCARIA

La Bodega ha tenido constancia de la existencia de productos y servicios ofrecidos bajo otras marcas que incluyen el apellido “Moro” en el sector vitivinícola. La Bodega considera que este hecho puede generar un riesgo de confusión en los consumidores ya que, en este sector, el apellido “Moro” se asocia indiscutiblemente con la tradición bodeguera y los vinos de Emilio Moro. Una marca nacida hace casi 120 años que, a lo largo de tres generaciones, ha construido una imagen de calidad, solidez y de reconocido prestigio tanto dentro como fuera de nuestras fronteras donde actualmente tiene presencia en más de 50 países. 

¿Por qué dicha coexistencia de marcas genera confusión al consumidor? 
A raíz del uso de otras marcas que incluyen el apellido “Moro” en el sector, Bodegas Emilio Moro ha registrado algunos casos de error y confusión en el mercado, de forma que ha visto necesario clarificar que no existe ninguna conexión entre Bodegas Emilio Moro y las sociedades del Grupo de Carlos Moro. Son compañías completamente distintas e independientes que no guardan ningún vínculo entre las actividades que desarrollan ni entre los vinos que comercializan.

¿Qué va a hacer Bodegas Emilio Moro para evitar la confusión en el mercado?
En el mismo momento en que se conoció el uso de la marca “Carlos Moro”, Bodegas Emilio Moro tomó la decisión de interponer acciones judiciales contra este y contra aquellas compañías del Grupo Matarromera que de un modo u otro utilizan una marca con el apellido “Moro” en el sector vitivinícola. El objetivo de la demanda presentada es doble: proteger a los consumidores de la confusión que pueda causarles este hecho y salvaguardar el legado y la buena reputación de la marca Emilio Moro, construida a base del esfuerzo y el trabajo de tres generaciones de bodegueros comprometidos. 
Bodegas Emilio Moro confía en que los tribunales entiendan el perjuicio que supone la coexistencia de estas marcas que, en opinión de la bodega, tratan de aprovecharse del legado y el prestigio de Emilio Moro.

¿En qué se basa la demanda presentada?
Los motivos de la demanda, que ya ha sido admitida a trámite, son claros: La Ley de Marcas prohíbe registrar y utilizar el nombre o el apellido de una persona como marca si estos ya han sido registrados con anterioridad por un tercero que, por ende, goza de un derecho prioritario, ya que ello puede inducir a error al consumidor. En este sentido, existe además numerosa jurisprudencia reciente que ha puesto de relieve que el mero hecho de obtener el registro de una marca no da derecho a su uso si puede colisionar con el derecho de otras marcas registradas anteriormente. 
Por ello, Bodegas Emilio Moro tiene el derecho y el deber de actuar en protección de los consumidores y rechaza rotundamente cualquier acto de un tercero que sea susceptible de aprovecharse del renombre y la reputación de las bodegas y/o de causar un menoscabo al carácter distintivo de sus marcas.

¿Creen que el Grupo Matarromera no tiene derecho a comercializar sus vinos?
Bodegas Emilio Moro respeta el derecho de otros bodegueros a comercializar sus vinos y, en este caso especialmente, el de Carlos Moro como presidente de Grupo Matarromera. Lo que rechaza rotundamente es cualquier acto que pueda confundir al consumidor y aprovecharse del renombre y reputación que las Bodegas Emilio Moro y sus marcas tienen en el mercado ya que, en este sector, el apellido “Moro” se asocia indiscutiblemente con la tradición bodeguera y los vinos de Emilio Moro. Todo esto, por supuesto, amparado por la Ley de Marcas y numerosa jurisprudencia reciente. 

¿Por qué el apellido “Moro” se asocia indiscutiblemente con Emilio Moro?
Los vinos Emilio Moro son el resultado del esfuerzo y la pasión de tres generaciones de viticultores. El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, D. Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este a su vez lo transmitió a sus hijos. Hoy en día, José y Javier Moro, nietos, se hacen cargo de la bodega a la que ya se está empezando a incorporar la cuarta generación de la familia. 
La tradición, el espíritu innovador, que se ha visto reflejado en numerosos proyectos de I+D+i con universidades y entidades de reconocido prestigio, y el compromiso social, de la mano de la Fundación Emilio Moro, son las señas de identidad de una bodega con más de 120 años de historia que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio plantadas e injertadas con un excelente clon de tempranillo recuperado de sus viñas más viejas y que comercializa seis vinos bajo la D.O. Ribera del Duero: Finca Resalso, Emilio Moro, Malleolus y los vinos de pago Malleolus de Valderramiro, Malleolus de Sanchomartín y Emilio Moro Clon de la Familia. 
Esta reputación está además avalada por numerosos premios y distinciones no solo a la calidad de sus vinos sino también a la labor de difusión de la cultura y el vino españoles que la Bodega viene desarrollando en los últimos años en países de todo el globo, especialmente de Europa, Estados Unidos y Asia.